lunes, 30 de octubre de 2017

Siempre fui de las personas que se atan a las cosas o a las personas y que cree no poder sobrevivir sin tener eso cerca. Es algo así como creer que eso es una droga y que necesitamos una dósis cada tanto para poder estar bien.
Este viaje es para mí el primer paso a comprender que todo lo que nos rodea está en libertad y que persistir por algo o con alguien va a depender, pura y exclusivamente, de nosotros. De las ganas que tengamos por estar con esas personas o por poseer algo, de lo que luchemos por no separarnos del todo o por intentar mantener intacto lo que uno siente con respecto a eso a lo largo del tiempo. Solo si lo sentimos realmente desde el fondo de corazón, creo que puede llegar a ser capaz de persistir.

Entender que el sentimiento de extrañar a alguien es quererlo bien, donde esté y con quién esté. Haciendo lo que le guste, lo que quiera y lo que disfrute. Que extrañar no significa necesitar a una persona sino sentir que te gustaría que esa persona pudiera estar acompañándote en ese momento determinado. Un aprendizaje para poner en práctica a lo largo de este tiempo, "del dicho al hecho hay un trecho" dice el dicho.

El desafío de poder viajar durante 59 días creyendo que todo va a seguir igual de bien.

La noche previa


Uno de mis deportes favoritos es escribir, y no en vano con el paso de los años entendí que se me daba mucho mejor expresando a través de las palabras. Siendo hoy la noche previa a un viaje que no tengo dudas de que va a ser increíble, decidí crear este blog para poder compartir con todos aquellos que puedan llegar a leerlo, un poco de mi viaje y un poco de mí.

Siendo esta la primera experiencia lejos de casa, de mi familia y haciendo un viaje tan largo, está claro que hay un montón de sentimientos a flor de piel. A pesar de que intente mantener la calma para que la ansiedad no juegue una mala pasada, hay miedo, ansiedad y nervios que andan rondando por acá para asustarme un poco. 

La ropa está doblada y la mochila está cerrada esperando emprender el primero de muchos viajes. 59 días recorriendo Asia y una sensación de entusisamo y aventura.
Bienvenidos a recorrer las playas de Tailandia, la historia de Vietnam, el Taj Mahal en India, el desierto en Dubai y una infinidad de recobecos por todo el continente asiático esperando a ser fotografiados por mí.