lunes, 10 de junio de 2019

Todos alguna vez amamos o dejamos ir.

Todos tenemos un corazón roto por un amor que se fue y que nunca más volvió. Todos tenemos el corazón un poco moretoneado y enmendado. Vamos por ahí queriendo salvar el corazón de nuestros seres queridos, teniendo el nuestro sin arreglar.

A todos nos faltan pedazos, que alguna vez alguien se llevó y nunca nos devolvió. A todos nos estrujaron el alma y se la llevaron, queriendo cuidarnos sin saber que nos estaban lastimando; cual  dementor en plena película de Harry Potter.

Todos tenemos un montón de recuerdos guardados y estancados en el pecho. Todos archivamos por meses una conversación de WhastApp con miedo a borrarla, creyendo que si la eliminamos desaparecen los recuerdos. Todos tuvimos insomnio alguna noche y volvimos a escribirle, todos volvimos a leer esos mensajes. A todos alguna vez se nos estrujó el alma.

Todos tenemos una historia que nos mueve el piso, que creemos especial. Todos tenemos una historia que nos gusta contar, que nos toca por dentro. Todos tenemos una historia guardada entre las cuatro paredes de nuestra habitación. Una historia que no podemos contar.

Todos tenemos un amor que nos enseñó mucho y nos destruyó poco, pero todos tenemos un amor que nos destruyó tanto que no nos enseñó nada. Todos tenemos un amor que no podemos olvidar, un pedazo de colchón que extraña su calor y un montón de tardecitas rondando en el comedor.

Todos tenemos un poco de odio atragantado, un montón de preguntas sin respuestas. Todos quisiéramos gritarle a la cara que nadie se cruza dos veces por casualidad, que ya se le pasó su oportunidad.

Todos tenemos brazos a los que volveríamos sin dudar, y un amor que prometió que nunca se iba a ir. Todos tenemos un amor que tuvimos que dejar y un amor que se animó amarnos.

Tenemos amores que nos cerraron la puerta y que no volvieron más. Hay de los amores que nos vieron llorar y no miraron para atrás. Hay de los que nos lastimaron o de los que nos dejaron, hay de los que se fueron y de los que no se animaron. Pero también hay de los que nos amaron y se la jugaron.

Todos tenemos un día que iríamos corriendo a buscarlo, a pedirle que vuelva. Todos tenemos un día que quisiéramos volver el tiempo atrás. Todos tenemos sueños que no se concretaron y luchamos por amores de un rato. Todos alguna vez quisimos a alguien más que a nosotros mismos, todos aprendimos a amarnos mucho más.

Todos tuvimos un amor que no se animó a amarnos, todos perdimos a alguien por no haber dado un paso más. Todos decimos que estamos bien cuando no lo estamos, todos nos arrepentimos de algo, a todos nos gustaría haberlo intentado. Todos le dimos la oportunidad al amor, creyendo que esta vez no fallaría. Todos nos convertimos en el adiós.

A todos nos agarra la nostalgia por la noche, todos recordamos el corazón malgastado y usado. Todos decimos que estamos bien cuando no lo estamos. Lo bueno de todo esto, es que siempre aparece alguien que nos demuestra que debajo de esos recuerdos imborrables, todavía sentimos amor. Todos nos merecemos darnos otra oportunidad.

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