jueves, 20 de septiembre de 2018
Relaciones 2.0dependientes.
Un día empecé a escribir cartas, a veces necesitamos sacar para afuera eso que nos pasa y ponerlo en palabras. Creo que verbalizar es una de las tareas más complejas que tiene que atravesar el ser humano, teniendo en cuenta que expresar sentimientos está muy mal visto en este 2018.
No sé si es muy mal visto el concepto al que quiero referir, el caso es que hoy las redes sociales tomaron una dimensión nunca antes pensada. La vida cotidiana de las personas y las relaciones interpesonales, se llevan a cabo a través de un aparto tecnológico que en dos años se vuelve obsoleto y hay que cambiar.
Creo firmemente que las relaciones entre las personas tiene una pequeña similitud con la usabilidad de los aparatos tecnológicos. A veces es difícil sentarnos a pensar sobre esto, ya que en la vorágine del día a día, estamos tan inmersos en la realidad 2.0 que no prestamos atención.
Pero podemos notar la importancia que han adquirido las redes sociales en nuestras relaciones, que un tick azul en WhatsApp o varias horas sin responder: ya es síntoma de algo. Y lo digo específicamente sobre las relaciones amorosas.
Empezar a salir con una persona en esta realidad virtual creo que se volvió un tanto complejo y díficil de llevar a cabo. Y digo esto con total propiedad, y escribo esto en base a mis experiencias y las experiencias de mis amigas -que no todas han sido buenas- y que ayudan a crear un poco el concepto de relaciones 2.0dependientes.
Y si, porque no responder un mensaje a tiempo, clavar el visto, los likes en una foto o una historia comentada; se volvió más importante que sentarnos frente a frente con la persona que queremos y decírselo. El amor se convirtió en un corazón rojo que late, un emoji que tira un beso y un emoji cuya cara parece enamorada (pero puede no serlo). El sexo se convirtió en mensajes -un tanto- eróticos (y dije no tanto por si mi padre llega a leer esto), en la cara del mono tapándose los ojos y en las ganas de querer estar con alguien pero que se las expresamos mejor por WhatsApp y después vemos si responde.
"Después vemos si responde", vivimos en el después vemos y no nos damos cuenta que el tiempo se pasa volando. Que en un abrir y cerrar de ojos pasaron nueve meses del año, casi un embarazo completo y seguimos postergando las cosas que tenemos para decir.
Y que conste que yo también lo sigo haciendo.
Pero digo esto para que podamos tener en cuenta y reflexionar acerca de lo que hacemos día a día. Y no digo que mandar un mensaje escueto a media mañana diciendo "te extraño" esté mal, porque si acá hay alguien que sabe de jugársela, esa soy yo. Pero paremos a mirarnos a los ojos con los demás, a saber lo que sienten y saber lo que piensan. Cuando están molestos y cuando están contentos de haber pasado el rato con ustedes. De seguro, si miramos a los ojos nos damos cuenta. Si miramos y nos sonríen, si miramos y nos miran serios, si miramos y nos devuelven un poco el amor que expresamos a través de esa mirada; es porque estamos haciendo las cosas bien.
Un día una persona me dijo que la sensación de mirar a alguien a los ojos y sentir que también te quiere estaba demás, esa persona que lo quería era yo.
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